15.11.13

MARTA


Desde que te conozco no has cambiado ni un ápice.

Eso parece sencillo, aunque no lo es tanto después de veinte años. Y es más difícil aun cuando la vida te obliga a superar dificultades que para muchos serían insalvables.

Pero tú no has cambiado. Sigues siendo la misma rubita pizpireta, mirando con la misma dulzura y con el mismo carácter de hierro. Como esas heroínas de comic que son dulces señoritas pero luego se convierten en guerreras con superpoderes devastadores.

 Y es que eso eres tú, mi querida Marta, una heroína, nuestra superheroína.

Aunque te conociera de pie, caminando, no has cambiado. Sigues adelante, avanzando, siempre.
No te amedranta nada. Te enfrentas a la vida con un valor y energía que admiro. Otro idioma más, otra carrera, otro reto, otro deporte… ¡una dieta!!! … puedes con todo.

Sabes que te quiero. Y sé que la lucha, la positividad, la energía, los buenos momentos, también son sazonados con dolor, con rabia, con impotencia. Pero quiero ser como tú Marta. Quiero vivir todos esos momentos y no dejar de sonreír. No dejar nunca de vivir.

Muchas veces te he dicho que hay muchas personas más infelices que tú teniendo lo que tú anhelas. Yo no te cambiaría por ninguna de ellas.

Dicen que la familia no se escoge,  y aunque lo nuestro es “político”, te elegiría en mi familia si no hubiera tenido la suerte de tenerte. Las dos nos enamoramos de un Bodas, yo del más guapo, así que compartimos su buen gusto al elegir esposa, su peculiar carácter y su inmenso corazón. Son excepcionales. Y el tuyo es muy guapo también. ;)  

Para quien no la conozca, (que serán pocos porque mi cuñada Marta se da un paseo con el Papa y la gente preguntaría “¿Quién es ese hombre de blanco que va con Marta?”) mi querida Marta es incombustible, divertida, protestona, valiente, tremendamente encantadora (¡cuidado con ella!).

No sé si lo sabes, pero en muchas ocasiones me miro en tu espejo y en el de tu familia. Sois un ejemplo para nosotros. Un ejemplo de cómo no rendirse, de buscar y exigir tu sitio, de no dejar que nada te pare, y mucho menos la adversidad. Y de hacerlo con alegría de vivir, disfrutando de los buenos momentos como únicos.

Marta, tu enfermedad es una putada (con perdón) pero eres la persona más sana que conozco.

Avanzaremos juntas rubita. Disfrutando de lo que podemos hacer y de lo que no podemos más. Seguiremos disfrutando de lo que no nos dejan, pese a quien pese. Seguiremos saltando en los castillos, pinzando pimientos de cristal, bailando en las fiestas… viviendo juntas! Como dice la canción.

Por favor no te canses nunca de tu cuñá. Sigue enseñándonos el valor de la dignidad de una vida con apoyos, una vida plena que es nuestro ejemplo y nuestra meta.

Te queremos mucho Tía Marta.

Y para quien corresponda: Hoy es 15 de Noviembre Día Nacional de las Enfermedades Neuromusculares.

Las enfermedades neuromusculares afectan a más de 50.000 personas en nuestro país. La investigación científica es la única esperanza para que algún día estas enfermedades sean curables.





15 de Noviembre 2016
Día Internacional de las Enfermedades Neuromusculares
Talavera de la Reina

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1 comentario:

  1. Que bonitas tus palabras y que grandes verdades enuncias... La tía Marta es un ejemplo para todos y todas y para mis hijos, Gaël y Hugo, una superheroína a la que querer e imitar.

    Valentina, una sobrina política que quiere muuucho a sus titos!

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