25.9.20

LA TIERRA PROMETIDA

 

Después de cuarenta años por el desierto me imagino que al llegar a la Tierra Prometida se debió sentir una dolorosa felicidad. 

Muchos quedarían por el camino, tanto esfuerzo, tantos años de resistencia tras la promesa de que un día no solo podrás ver lo que soñaste, sino que se te permitirá asentarte allí. 

Sin avisarte, sin prepararte, sin ser capaz, un día te toca una maternidad excepcional. Eres consciente de que no podrás afrontarlo, que te superará, que dolerá mucho y durante mucho tiempo, que tendrás que estar en constante lucha, en constante estado de alarma. Pero no tienes opción. Esto no se elige, se vive y punto. 

Te enfrentas a ello con las maletas vacías, por mucho que te cuenten, nada es comparable con la realidad de sentirlo en carne viva. Como en el Éxodo, de noche, como una huida al desierto, con la promesa de que todo llegará a buen termino, de que si resistes vencerás. 

Pero el trayecto es duro. Cuando aprendes como enfrentarte a una etapa, cambia, y comienzas otra vez de cero. Es como si te robaran el equipaje en mitad del viaje y tuvieras que empezar una y otra vez a hacer las maletas y buscarte la vida para seguir resistiendo. 

Y luego conoces a los Faraones, las plagas, las batallas... Y el tormentoso sol del desierto, que con justicia implacable te deshidrata a cada paso. 

Y tú caminas, cantas, sonríes, avanzas unas veces erguida y otras a rastras. Cuando la divisas. Es la Tierra Prometida y puedes asentarte allí. Y te atraviesa una dolorosa felicidad. 

Durante años, esperamos el momento en el que "los que saben" te dicen que no estas donde debes, que no estas haciendo lo correcto, que podrás no conseguirlo, que así no. Tú, batallas intentando que alguien comprenda que tiene que ponerse en tus zapatos, que la inflexibilidad muchas veces viene de quien te pide que no lo seas. Solo quieres un poco de cancha. Pero no hay descanso. 

Cuando has tenido que enfrentarte a las instituciones que se supone que cuidarían de ti, luchado con profesionales que se supone que estaban allí para enseñarte y cuidarte, cuando te han rechazado en aquellos lugares donde se suponía que te darían seguridad, cuando tu visión de la realidad es la utopía para muchos, ¿Cómo? ¿Cómo se resiste? ¿Cómo sin desgastarte, sin perder fuerzas, sin acostumbrarte a proteger tu cara con los puños? ¿Cómo puedes confiar en que llegarás a la Tierra Prometida?

Y tú caminas, cantas, lloras, avanzas, cada vez menos erguida. Y entonces, lo dejas todo, lo sacrificas todo, todo lo material que conseguiste durante años no vale nada con tal de llegar a aquel lugar donde reposar. 

Y hoy lloro de tanto que me duele esta felicidad que me embarga. Porque ya no puedo más, porque estoy cansada y dolorida. Y de repente y de frente al alzar la vista me doy cuenta que estoy en mi lugar, que el sacrificio merece con creces la pena y quizás, por fin pueda sentir el reposo del guerrero.

Quizás sea más fácil contar la historia mil veces contada, la que conocen todos los padres y madres de personas con diversidad funcional, la de los rechazos, la pérdida de derechos, la lucha incansable, y los inagotables enfrentamientos, pero hoy no me apetece. De todos es sabido y en este blog está nuestra historia. 

Quizás es más fácil contar que hoy me han tratado bien, que me he sentido querida y acompañada, que no me han hecho parte del problema sino de la solución. Y la falta de costumbre de recibir ese trato me ha derrumbado. Y lloro agradecida. 

Pero no es fácil vivir todos estos sentimientos si no te han tocado a ti. Como no es fácil entender, ni comprender, ni la empatía; él que tenga oídos y quiera oír, oirá. 

Si tú lo coges pues para ti, porque lo necesitarás tanto como yo. Si sabes de lo que estoy hablando es porque lo estas viviendo y comprenderás. Lo entenderás tanto si eres madre (o padre) como yo o si eres un profesional que trabaja CON las familias, y si es así enhorabuena, porque se puede llegar a la Tierra Prometida. 

Ahora solo me queda aprender a disfrutarla. Las marcas de los grilletes en mi corazón curarán y podré disfrutar de la libertad y del viento en mi rostro sin sentirme culpable. 


A todos los profesionales del C.E.E. Virgen del Pilar- Afanas   GRACIAS. 






7.7.20

NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES


Soy maestra de Pedagogía Terapéutica y madre de un alumno con Necesidades Educativas Especiales por un diagnostico de Autismo Severo Preverbal.

Mi hijo ha estado escolarizado en varias modalidades educativas a lo largo de sus etapas educativas.

Cursó Educación Infantil en un Colegio Ordinario con apoyos en aula ordinaria. Comenzó Primaria en un Aula Especifica dentro de un Colegio Ordinario; parte del horario escolar en un aula TEA, atendido en grupo reducido o de manera individual por personal especializado, y el resto dentro de su aula de referencia con los alumnos de su edad y sus maestros.

Desde hace dos cursos asiste a un Centro Específico de Educación Especial.

Hemos vivido todas estas experiencias con sus luces y sus sombras, porque todas las han tenido.

Yo siempre digo que elegí libremente mi carrera y mi profesión me apasiona, pero el ser madre de un hijo con autismo fue un regalo inesperado del que tuve que aprender con el tren en marcha.

Y en marcha...  he aprendido a adaptar, a flexibilizar, a comunicar, a trabajar duro, he aprendido lo que significa empatía, a ser fiel a lo qué eres y a quién eres, y sobre todo a luchar.

A dejarte la piel en la lucha, para esto no te prepara nadie, ni eres una madre especial por ello, aprietas los dientes y avanzas. Unas veces llamando a infinidad de puertas y otras tirando puertas a patadas. Aprendes a buscar lo mejor para tu hijo y encontrarlo cueste lo que cueste.

Y eso hemos hecho en todo este tiempo, solo eso, buscar lo mejor para nuestro hijo, lo que creímos que necesitaba en cada momento para cubrir sus necesidades.

Después de este largo y movido trayecto, tan amargo a veces como dulce otras, de colegio en colegio, de modalidad en modalidad, creo haber entendido de que se trata eso de "Necesidades Educativas Especiales".

No son los alumnos los que tienen necesidades educativas especiales, es la Escuela.

Los alumnos tienen TODOS las mismas necesidades.

Necesitan aprender, ser respetados, jugar, compartir, que se trabaje para ellos, necesitan exactamente lo mismo todos.

Es la Escuela la que tiene Necesidades Educativas Especiales.

Son los maestros y tutores que sin preparación ni formación tienen que enfrentarse a una forma diferente de enseñar. Son los equipos directivos que tienen que implicarse de una forma diferente para cambiar formas de trabajo establecidas, son las comunidades educativas que tienen que entender que no hay alumnos anexos si no que todos y sus familias forma parte de ellas, son las delegaciones educativas que tienen que proveer de recursos materiales y humanos de manera distinta, son los ministerios y sus leyes que tienen que empezar a preguntar a los maestros y dejar de matar moscas con el rabo.

El día que antes de firmar una ley educativa los ministros y sus técnicos levanten la mano y pregunten a los maestros y educadores este país avanzará siglos en educación.

Señores hagan como los alumnos, ellos ya lo saben, antes de meter la pata se le pregunta al maestro que para eso está.

Los Centros Ordinarios están llenos de profesionales que se esfuerzan en cubrir todas estas carencias, siempre con más ganas y esfuerzo que recursos, tachados en muchas ocasiones de locos, son las moscas cojoneras de la inclusión para muchos en la escuela segregadora, que piensa que colocando a un alumno en un pupitre ya todo está hecho. Sobre sus hombros cae el peso del trabajo diario para hacer posible la palabra mágica: Inclusión

Pero cuando la Escuela Inclusiva duele, es porque no lo es.

En los colegios inclusivos, no importa la modalidad educativa que impartan, sus alumnos son felices, TODOS.

Luchamos porque nuestro hijo asistiera al colegio ordinario pese a su diagnostico, y luchamos por ser y estar con sus iguales.

Luchamos por un aula TEA para que avanzara compartiendo con iguales, y luchamos por ser y estar.

Esto no termina, ya lo tenemos claro.

Ahora luchamos porque puede asistir a un Colegio Especifico que cumple con las necesidades educativas que la escuela tiene para que nuestro hijo pueda aprender en igualdad de oportunidades.

En un colegio ordinario se puede segregar, en un colegio especifico se puede incluir, las necesidades las tienen que cubrir las escuelas.

Nunca un diagnostico per se debe llevar a un alumno a un modelo u otro de escolarización, a un centro u otro. Son las necesidades que ese colegio tiene cubiertas las que deben acoger a los alumnos para ofrecer equidad educativa, que es la que incluye.

Ojalá todos los alumnos en España puedan tener escuelas que trabajen con ellos de manera tan personalizada, y que tuvieran los recursos humanos y materiales que tienen los Centros Específicos.

Estos centros deberían ser el espejo en que se miraran los colegios ordinarios. ARASAAC, el ABN..., de ellos han salido muchos de los métodos de aprendizaje que han revolucionado la enseñanza para todos en las últimas décadas.

Los Centros Específicos son la Formula Uno de la educación. Lo que en ellos se trabaja llega a todos en poco tiempo, porque no debemos olvidar que todos los alumnos necesitan lo mismo: innovación educativa, profesionales formados y sin miedo a cambiar mil veces si es necesario para adaptar el proceso de enseñanza aprendizaje a sus alumnos, acostumbrados a flexibilizar, y en continua formación, entornos adaptados e incluyentes, recursos materiales con los que trabajar todos los aspectos de su formación como personas.

Un grande de la Pedagogía me dijo una vez: "Los experimentos con gaseosa".

Dejen de encajar niños en las escuelas y empiecen a encajar las escuelas para los niños.

Nada sobra en Educación en este país, lo que sí nos falta. Nuestras escuelas tienen Necesidades Educativas Especiales.




2.9.19

EL RECREO ABIERTO








Todos los veranos bajamos a Chipiona a pasar las vacaciones, mi pueblo.

Las vacaciones de verano para una familia con autismo, en muchas ocasiones, son complicadas. Las rutinas cambian, lugares diferentes, gente nueva, la ropa, la temperatura, incluso la presión del aire son diferente. Todo esto y muchas cosas más hacen que esta época tan ansiada por la mayoría de los mortales para nosotros, a veces, se hace intrigante, y siempre se ha de preparar con antelación todas y cada una de las actividades, visitas, tiempos de descanso... para que esta época sea lo más parecida al momento de relax que toca.

Los imput sensoriales, las rutinas, las personas, la comida, las ausencias, los encuentros, los horarios.... todo en este tiempo es nuevo, y todo ha de anticiparse y adaptarse. 

Esto hace en muchas ocasiones que lo que las familias tengan en principio es más trabajo, no más descanso. 

Desde los primeros años del diagnostico de Ángel hemos buscando en la zona actividades estructuradas que contaran con niños con diversidad funcional en vano.

Ni las escuelas de verano, ni las actividades organizadas por las instituciones públicas o privadas estaban preparadas, ninguna de ellas había pensado en la inclusión de niños y niñas con diversidad funcional y mucho menos en personas con autismo.

Y las que sí encontrábamos, no podíamos acceder a ellas por no pertenecer a la comunidad autónoma de Andalucía. 

Así que durante años, estructuramos las rutinas de Ángel con una pequeña agenda y toda la familia se adaptaba a ella con rigor, sin free time para ninguno de los miembros, porque desectructura al peque.

Te acostumbras, y disfrutas. Pero pasan los años... llegan los adolescentes, también el cansancio físico, y momentos difíciles de salud... y ahora que? 

Pues tenemos que inventar un nuevo verano para que toda la familia pueda descansar. 

Desesperada por comprobar que todo seguía igual y que ninguna actividad estival estructurada contaba con nuestra situación, me dio por preguntar a mi amiga Charo Martín Arroyo. 

Charo forma parte de la asociación Aula TGD de Rota.

Según nos contaba el proyecto del "Recreo Abierto" que su Asociación estaba preparando, nuestros ojos se llenaban de impresión, alegría y sorpresa. 

La Asociación Aula TGD nos acogió en esta actividad, sin importar de donde veníamos, encontramos familias amigas, profesionales preparados y comprometidos, voluntarios que vivía la experiencia como única, chicos y chicas encantadores...

Este verano hemos encontrado una nueva familia. Una familia en la que todos como en Fuente Ovejuna, han trabajado, han disfrutado y han vivido el verano con nosotros. Y nos lo han hecho pasar fenomenal, y nos han regalado a TODA la familia un verano de diversión y descanso. 

Pero lo más importante, lo que sorprende gratamente, lo que da valor a esta iniciativa, lo que la ha hecho especial y única, es que ha sido una experiencia INCLUSIVA.

No de estas que lees en proyectos en papel llenas de palabras rimbombantes. De las de verdad, de las auténticas. 

El "Recreo Abierto" se ha realizado dentro de la Escuela Abierta Municipal de Verano del Ayuntamiento de Rota, y esto significa que los chicos y chicas del Recreo han compartido actividades, diversión, aprendizaje, ubicación y profesionales con todos los niños y niñas de la Escuela Municipal. Han sido y han estado, en todo momento JUNTOS. 

Expresar nuestro agradecimiento a todas las personas que han hecho posible esta aventura de verano inolvidable no cabe en este post.

A todos y todas las personas que han hecho posible esta maravilla, a los miembros de la Asociación y a su Junta Directiva, a las Instituciones que ha confiado en que era posible, a todas las familias, a los chicos y chicas y a un grupo de profesionales que nos han demostrado llevar en su médula la inclusión, no solo la educativa, sino la social, la que importa, la de para toda la vida, gente que ha puesto su corazón, su trabajo y su esfuerzo en aquello que muchos no creen posible, y han demostrado que se puede, con tesón y una sonrisa continua. 

En un verano difícil sobre todo para mi por motivos de salud, nos han ayudado a conseguir retos, nos han acompañado y cuidado, nos han hecho sonreir y sobre todo han hecho feliz a mi pequeño. 

A todos y todas ¡¡¡¡¡GRACIAS!!!! 

No paréis la máquina, que nada os derrumbe, continuad hacia delante con la misma fuerza y alegría, aquella que solo nos dan nuestros hijos. 

Os habéis ganado nuestro corazón.

...Y el verano que viene... ¡¡¡¡NO NI NA!!!







17.6.19

¡AL COLE CON DAVID!




Desde la primavera del año pasado hemos tomado decisiones que cambiaban la escolarización de nuestro hijo. Decisiones, que como todos los cambios, asustan. Más aún cuando tu vida se basa en la rutina y la organización de tiempos y espacios para adaptarlos de forma conveniente para no despertar el miedo a lo desconocido.

Pero nos atrevimos, porque nos parecía lo mejor para nuestro hijo, a aventurarnos en un cambio importante y radical: cambiar del cole ordinario al centro específico.

Evidentemente el miedo era voraz. Los cambios no son amigos del autismo. Y la aceptación también se mueve por tu estomago entre mariposas y avispas.

Todo nos hacía pensar que era el momento en que Ángel necesitaba este cambio. Que era lo que él necesitaba; trabajar en otro entorno más estructurado, que fomentara su autonomía, que nos diera paso a la adolescencia que ya amenaza con aparecer, que relajara su tensión ante los momentos en los que tenía que contenerse para adaptarse al medio, y un millón de razones más. Todas ellas reflexionadas con esmero para ofrecerle lo mejor, lo más apropiado, como siempre ha sido nuestra prioridad.

Sabíamos además que entre los profesionales del centro ordinario y el aula TEA, sus terapeutas, sus compañeros y sus familias y nosotros mismos, habíamos ayudado a Ángel a alcanzar muchos objetivos, a trabajar mucho y a adquirir capacidades en un entorno ordinario. Un trabajo que estaba asentado y que le daba la oportunidad de seguir aprendiendo y creciendo.

Llegaba el momento y en el CEE BIOS nos acogieron desde el primer día como parte de una familia, de una pequeña comunidad educativa llena de profesionales y familias comprometidos con el desarrollo personal, social y emocional de todos los alumnos.

Un equipo que nos ha conquistado. Ahora que el curso termina estamos encantados con el centro, desde sus instalaciones, sus servicios y sobre todo y ante todo sus profesionales.

Pero llegamos asustados, temerosos sobre todo de soltar la mano que nos ha guiado durante años en este camino, nuestra hada Lule.

Este curso no ha sido nada fácil para nuestra familia.

El curso comenzó de nuevo con una pérdida, la abuela Nines nos dejó. Parece que San Mateo se lleva a todos nuestros abuelos al cielo.

Durante este curso, yo he tenido problemas de salud que me han llevado a quirófano, que me han tenido en reposo, que me han hecho renunciar a todas mis actividades diarias y a muchas de las terapias de Ángel y que al final todavía no se han resuelto, así que toca más paciencia para la próxima intervención.

No he podido cuidar y he tenido que dejar que me cuiden. Gracias Adri por cuidar de mi y de mi familia.

En un curso con tantos cambios lo previsible era que todo se revolucionara, que “la petaramos”, que el esfuerzo de tanto tiempo cayera en picado sobre nosotros.

Hoy nos han dado las notas de final de curso. Y nosotros también evaluamos todo lo que hemos pasado.

Ángel se ha adaptado al transporte escolar, al comedor, al nuevo entorno, a sus nuevos compañeros y a sus nuevos profesores.

Y no es que lo haya hecho bien, es que lo ha hecho feliz, sonriente y con ilusión cada mañana.

Sabemos todas las dificultades con la que su tutor David se ha encontrado este curso. Desde las más difíciles de solucionar, las de la Administración Educativa y los recursos personales, hasta las más pequeñas peculiaridades de sus alumnos a los que no conocía.

Pero desde la primera reunión con él sentimos algo importante de encontrar para familias como nosotros, ganas e ilusión.

Y sobre todo confianza en el trabajo cooperativo con las familias.

El contacto con su tutor ha sido por conversación semanal y diario por su agenda. Lo hemos visto siempre sonreír en las fotos y oímos su voz preocupada cuando algo no se superaba.

Puede que este año no hayamos alcanzado grandes logros académicos, pero sí hemos tenido justo lo que necesitábamos, y ese era el objetivo desde el principio, cubrir una necesidad; la de Ángel y la de nuestra familia.

Por su esfuerzo y dedicación, por su empatía con nosotros y su cariño hacía Ángel, por haber hecho feliz a su “osito”, por no rendirse y hacer más de aquello para la lo que estaba preparado… Gracias David.

Porque cada noche mi peque se va a la cama y después de decir “Buenas noches, que duermas bien, que descanses” añadía… “Y mañana ¡Al cole con David!” con una sonrisa en sus ojos somnolientos.

Porque estamos acostumbrados a los items, a los “En Proceso”, los  “En desarrollo” o  los “Con ayuda”. En eso estamos y no nos preocupa, porque un día llegará el “Conseguido” y  el “sin ayuda” o no, pero nunca nos rendiremos. Pero tus notas de hoy hacen saber que te has acercado a nuestro niño, que lo has conocido y has trabajado con él en la medida de tus y de sus posibilidades.  Y porque has contado con nosotros y nos has hecho participes.

Venías de otro entorno totalmente diferente y con más miedo que vergüenza te has enfrentado al trabajo más especial y difícil que tenemos los profesionales de la Pedagogía Terapéutica.

Los Centros de Educación Especial son la Formula 1 de la Pedagogía Terapéutica, donde se innova con nuevos métodos, donde se atreven a hacer mejoras en coche de circuitos que difícilmente se adaptaría a las carreteras convencionales, no en utilitarios, y esas innovaciones benefician a todos en el futuro más próximo. 

Muchas gracias a todos y cada uno de los profesionales del CEE BIOS, excelente equipo que nos ha incluido desde el primer momento, que ha compartido, que se ha esforzado, que sonríe, que trabaja y se ilusiona. Gracias por vuestro cariño, vuestra constancia, vuestro esfuerzo y vuestro valor en la innovación educativa.

Gracias David. Te deseamos todas las suertes en tu carrera profesional y ojalá nos encontremos de nuevo pronto.

Has formado parte de este equipo de ingenieros innovadores educativos, y aunque no hayamos ganado todas las carreras, aunque a veces no hemos estado en la pole, hemos trabajado para ser campeones, y ese trabajo dará sin duda un día la gran victoria.





16.2.17

CONCIENCIA


Ayer mismo hablábamos mis chicos de catequesis y yo sobre la conciencia.

Terminamos definiendo entre todos que la conciencia es una voz interior que te dice, cuando tienes que tomar una decisión, si haces bien o mal y que además de tener conciencia tenemos que tener voluntad de escucharla y decidir libremente hacer el bien.

Concienciación es entonces crear conciencia, hacerla crecer. Concienciar es entonces alzar tú voz interior y contagiar las voces de otros para que libremente tengan la voluntad de hacerlo bien.

Desde el diagnostico de TEA de mi hijo la Concienciación sobre el Autismo ha jugado un papel muy importante en nuestras vidas.

Hemos participado en campañas para derivar mitos que sobre el autismo están tan arraigados que hay que hacer mucha fuerza para despegarlos de la visión colectiva y nos hacen mucho pero mucho daño.

Desde el diccionario de la RAE, pasando por artículos en periódicos, políticos que usan el termino autista peyorativamente, tertulianos de televisión que hicieron comentarios hirientes a familiares y personas con autismo, programas de mucha audiencia en radio y televisión que utilizaron este término para definir aislamiento y falta de empatía …

Miles de campañas, plataformas, miles de correos electrónicos, de contestaciones en las redes sociales, de llamadas de teléfono, de reclamaciones… hemos hecho estos años.

A veces hay disculpa otras no, y seguimos concienciando.  

Anoche sentada en el sofá cuando los niños ya dormían, de nuevo, mil y una vez, mientras disfrutaba de un programa de entretenimiento, "Tu casa es la mía", de un momento de descanso, volvieron a dolerme las entrañas.

Mil una vez toda la sociedad desde el gran altavoz que tenemos en el salón de cada una de nuestras casas,  sentados y relajados, volvimos a escuchar que las personas con autismo no tienen sentimientos, ni emociones, ni empatía, que son entes y que los padres sufren de manera horrible porque no muestran cariño.

Y yo desde un pequeño puesto en esa sociedad que escucha levanto de nuevo la voz para que en la conciencia de la masa no cale el mensaje erróneo, cruel y mentiroso de un falso mito.

Para que tu conciencia, la voz interior que te dice que hacer cuando tomas una decisión sepa que las personas con autismo son PERSONAS que SIENTEN que son EMPATICOS, que son CARIÑOSOS, que pueden EXPRESARSE.

TODAS las personas con autismo sean o no verbales, tengan más o menos dificultades SIENTEN y lo EXPRESAN porque son PERSONAS, no entes.  

Y además quiero que sepas que TODAS ellas tienen conciencia y voluntad y son libres de tomar la decisión de hacer el bien.

Solo te pido que tú que me lees tengas la voluntad de hacerlo, de no permitir NUNCA MÁS  que el autismo se relacione con la falta de sentimientos.

Que la conciencia colectiva, la voz interior de todos suene más fuerte que los altavoces mentirosos y crueles que con o sin voluntad hacen daño.

Que resuene una sola voz concienciada con el autismo para acallar de una vez por todas la hiriente falsedad de que no somos queridos, de que no estamos, que no importamos porque no nos importa.
Falso! Estamos, nos importa, importamos, amamos y somos amados y nuestros sentimientos, porque los tenemos, han sido heridos.

Mil y una vez creemos conciencia. Y un día sentados en nuestro sofá nuestra sonrisa brotará al sentir el respeto merecido y robado por años a nuestros hijos, a nuestros hermanos, a nuestros padres, a nuestras familias, a nosotros mismos.


Por un autismo sin falsos mitos. Seguiremos en la lucha. 







3.1.17

Volver al Sur para no perder el Norte


Comienza un nuevo año y las fuerzas merman. La ilusión de la juventud te hace comenzar con hambre de éxito el año nuevo, pero maduras, lamentablemente maduras, y se hace cuesta arriba enfrentarte a un papel en blanco. Donde antes escribías deseos de avanzar ahora solo se te ocurre aquello que no quieres que se vuelva a repetir o peor aún escribes temores que llenan tu nuevo año de fantasmas que aún siéndolo, te llenan de miedos y amenazas infundadas que paralizan y asustan, es triste que tu armadura se agujeree por el miedo.

Hace poco tiempo eramos unas extrañas madres felices que removían de sus asientos a los conservadores porque teníamos sueños, porque queríamos vivir el autismo en positivo, porque no pretendíamos rendirnos a las sentencias sobre nuestros hijos, sobre nuestras familias, sobre nuestras vidas, sobre nuestra felicidad. Y esa felicidad incomodaba, esas sonrisas y proyectos de futuro sin estrenar rompían moldes estereotipados de sufridores por decreto. Sonreír y soñar era una provocación y provocábamos.

Últimamente contemplo perpleja la sombra de todo aquello. Como en Pompeya, escenas cotidianas petrificadas por una fuerza destructiva tan poderosa que no te otorga ni tiempo a reaccionar.
Páramos secos donde había valles frondosos y cumbres majestuosas convertidas en riscos donde siempre hay tormenta.

Miro en mi espejo y me contemplo cansada, agotada, exhausta.  La batalla es tan terrible que te convierte en lo que nunca deseaste ser. Luchar contra el mundo y sus inclemencias deja huella, nadie sobrevive a esta vida. ¿Donde está entonces el secreto de la victoria? ¿Hacia donde he de volver para reparar mi maltrecha armadura?

Con ese ánimo releo, releo mi historia y su guión para no perder el hilo. Para aferrarme a la esperanza de que nada se ha acabado, que todo comienza cada día, que soy yo quien escribe, que no me rendiré, que no pienso convertirme en estatua de sal por mirar atrás con nostalgia de lo que ya no es sino para tomar impulso hacia lo que será, porque sigo escribiendo mi historia, soy yo quien escribe.

En aquellos primeros comentarios de ánimo tomo fuerza y no me rindo, donde hubo fuego quedaran brasas. Releo y encuentro las fuerzas del comienzo, en positivo, sin temores, con la rabia de las ganas de llegar y de hacerlo con una sonrisa. Releo y encuentro no desencuentro.

Y entre ellos, mi alma se rompe en un sosiego, y una cálida voz queda escrita en el tiempo para volver a darme el valor que anhelo. Junto a muchas otras que callaron pero que quedan sembradas en mi corazón y en mis fuerzas, está la suya. La de quien nunca dudo de mi y hoy me vuelve a marcar el Norte como la brújula dorada que me acompañará para siempre.

No es nada fácil ¿o sí?

Tan fácil como vivir, tan sencillo como tomar el papel en blanco y dibujar de nuevo colores brillantes. Tan fácil como luchar.

Me lavaré la cara, lavaré mis heridas y apretaré los dientes de nuevo para sonreír y provocar. Seré yo, porque soy yo quien escribo, porque es un regalo, porque quiero, quiero seguir viviendo en positivo.

Entre tanto, algo no ha cambiado, mi pequeño sigue riendo sin motivo, una de esos items que marcaron esta aventura y que aún me inquieta, me conmueve y me da fuerzas. Parece reír y pensar... ¿por qué estas triste sin motivo?


No se si bien o mal pero seguiré haciéndolo como hasta ahora, porque quiero vivir en positivo, porque no es nada fácil, o sí.